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Los textos de las meditaciones del Via Crucis en el Coliseo romano el Viernes Santo están compuestos este año, por encargo del Santo Padre, por la Madre Maria Rita Piccione, presidenta de la Federación de las Monjas Agustinas, residentes en el monasterio de "Santi Quattro Coronati" en Roma.

Las imágenes que ilustrarán las diversas estaciones tradicionales en el libro que normalmente acompaña el Via Crucis y en la transmisión televisiva han sido realizadas por Sor Elena Manganelli, también monja agustina del monasterio de Lecceto, en Siena (Italia).

Preguntada de qué manera la figura de San Agustín estará presente en los textos que ha preparado, respondió: “La presencia de Agustín, antes que en los textos, está presente en la actitud interior que me ha guiado en esta experiencia a partir del “sí” de la aceptación. Quiero referirme a la carta que Agustín escribió a Eudosio, abad del monasterio de Capraia y que he vuelto a leer para vivir ese servicio de agustina. He recibido la exhortación de Agustín como dirigida a mí: ‘Si la Iglesia solicita vuestros servicios, no los asumáis por deseo de sobresalir ni los rechacéis movidos por “el dulce no hacer nada”, más bien obedeced a Dios con humildad de corazón, sometiéndoos con mansedumbre a Aquel que os dirige, que guía a los mansos en la justicia y enseña a los dóciles en sus caminos’. Pues la presencia de Agustín – este “buen compañero de viaje” como lo ha definido el Papa en la audiencia del 25 de agosto pasado – se respira en la mirada dirigida a la humanidad de nuestro Salvador, en su humildad; se respira en el reclamo, más o menos constante, de la verdad y en algunas breves expresiones del obispo de Hipona que aparecen de vez en cuando en el texto. También el tema de la verdad es un punto de encuentro, de sintonía, entre el Papa y Agustín: la búsqueda sincera de la verdad llevó a Agustín hasta Dios, el servicio de la verdad ha sido siempre el alma del ministerio de Joseph Ratzinger.”.

Fuente: VIS News 20110329 y L'Osservatore Romano 6 aprile 2011

DOS RELIGIOSAS AGUSTINAS AUTORAS DE LAS MEDITACIONES Y EL LIBRO DEL VIA CRUCIS