LA EUCARISTÍA DE LAS FAMILIAS EN LA SEMANA DE LA PAZ
“Felices los que construyen la paz porque serán llamados hijos de Dios” (Mt 5, 9)
El 30 de enero se celebra el “Día escolar de la paz y la no violencia” y, por ello, se ha realizado la semana de la paz del 23 al 30 de este mes, en todas las etapas y cursos de nuestro centro. Durante esta semana se han hecho diversas actividades para profundizar en este valor tan importante para la convivencia humana.
También en la Eucaristía de las familias de este domingo, día 29 de enero, se volvió a rezar por la paz. Al comienzo de la Eucaristía se hizo una representación de cómo construir la paz. Los niños nos ayudaron a comprender que la paz depende de nosotros, depende de nosotros que tengamos o no tengamos paz. San Agustín decía que la paz consistía la tranquilidad del orden. Y no se trata sólo de estar en orden con los demás, sino con nosotros mismos, en nuestro interior. Para ser constructores de paz, antes hay que desearla, quererla. También la Eucaristía nos ayudó a fomentar dentro de nosotros buenos deseos: deseos de paz, de unión y de comprensión entre todos.
El Papa Benedicto XVI decía en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz «Educar a los jóvenes en la justicia y la paz», el 1 de enero de 2012, que para ser verdaderamente constructores de la paz, debemos ser educados en la compasión, la solidaridad, la colaboración, la fraternidad. La paz para todos nace de la justicia de cada uno y ninguno puede eludir este compromiso esencial de promover la justicia, aun cuando esto pueda comportar sacrificios e ir contracorriente.